Focus

Hace aproximadamente 16 años, escuché decir a mi primer jefe algo que me ha servido en innumerables ocasiones a lo largo de mi vida, tanto profesional como personal, el señor de casi 60 años dijo: “el secreto del éxito está en enfocarse. Si pierdes el foco, pierdes la ventaja”.

Si bien tengo muchas cosas sobre las cuales escribir, dedico tanto esfuerzo mental en tratar de ubicar tiempo para hacerlas que escribir es lo último y lo menos que hago, así que decidí escribir acerca de una sola cosa en estos momentos, me enfocaré entonces en hacerle seguimiento al proyecto “wings”.

A la edad de 8 años conocí el primer computador personal, era un apple Macintosh, esa noche, cuando logré que de la sede de Xerox en Barranquilla, un asesor llevase a mi casa uno de esos bellos aparatos, esa noche, cambió mi vida para siempre.

Desde entonces, la tecnología ha sido uno de los pilares sobre los cuales he edificado todos mis éxitos, sin embargo, no sería esa noche de 1986 cuando lograría poner mis manos sobre un computador, no lo sabía, pero mis ideas, plasmadas en libretas engrapadas y cuadriculadas de solapa marrón, tendrían que esperar otros 4 años más para comenzar a materializarse.

No sería sino hasta finales de 1990 que podría poner mis manos sobre una pequeña novedad tecnológica, la Casio PB-1000 programable computer.

Desde entonces y durante más de 6 años, aprendería a programar utilizando BASIC C61 y Assembler HD61700 y fue en ese pequeño dispositivo que pude hacer mis sueños realidad, al menos parte de ellos.

En esa pequeña computadora, logré desarrollar desde procesadores de texto, editores gráficos hasta un port minimizado de Mortal Kombat II pasando por un pseudo PAC-MAN. Algo que no pude lograr sin embargo, fue sacar provecho de esas incontables horas de estudio y dedicación, para ello, tendría que esperar a que, el mismo creador de aquel Macintosh, volviera a encender la llama de pasión en mi otrora ya satisfecho rincón geek. El ipod touch, logró aquello mismo, pero esta vez, la llama tardaría un poco más de tiempo en arder.

Año: 2015, decisión: es ahora o nunca, hace 20 años, lo que comenzó como una broma en mis años universitarios, se convertiría en una marca de emprendimieto, nace OICINI, como una arista necesaria para darle forma a la pasión por la creación y el proyecto “wings” es la punta de lanza que he elegido para enforcarme… y lograr el éxito.

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