Blanco infinito

Pocas cosas hay más retadoras y potencialmente demoledoras para el espíritu de quien decide crear algo que el infinito blanco retador de una hoja virginal frente a sí.

El dilema está en cómo ser original teniendo la mente tan llena de cosas, la solución parece simple, descontaminación,pero como descontaminar el cerebro, aquel que se alimenta de continuos estímulos, aquel que si te hace caso, recordará, aún inconscientemente todo lo vivido y desviará la mira que reposa en el extremo más lejano de tu pluma para llevarte a caminos conocidos.

Entonces, hay que, apagar el cerebro dejando encendidas las luces solo para lo básico, es como dejar a un computador sin disco duro, solo con memoria volátil y procesador conectado a la corriente eléctrica.

Desde niño he tenido dificultades recordando cosas, si bien fue una pesadilla para evaluaciones de historia y geografía en la época de colegio, creo que pudiera jugar un factor positivo a la hora de realizar el apagado controlado que necesito para avanzar en este proyecto.

En todo este tiempo he aprendido por varias cosas, cómo se crea una historia, cómo se balancean los elementos y personajes en escenas, he estudiado y aprendido las alternativas de desarrollo, en 2D, en 3D, en Cocoa, con aceleradores como Unity, en fin, una infinidad de elementos que me dan las herramientas que necesito, sin embargo, no me siento más cerca de terminar que cuando comencé esta odisea hace poco más de un año.

Tengo la historia pero sin personajes, tengo un dilema con ese tema en específico, cómo escribir acerca de un personaje asexuado y plasmarlo en una imagen sin otorgarle sexo? No, un teletubi no es una opción, aunque pudiera ser una opción.

Otro problema es que aunque tengo claro el trama y los aspectos generales de la historia, algunos de ellos no me parecen tan originales y me tientan a reescribirlo en términos distintos. También me ocurre lo mismo con los personajes, luego de diseñarlos y hasta animarlos me dejan satisfecho en torno a la expresión visual pero me hacen cuestionarme si no son más de lo mismo. L me dijo que se notaba la influencia que tenían sobre mi ciertos videojuegos clásicos, lo cual es cierto y es precisamente lo que se ha convertido en mi principal enemigo, la duda, la aparente certeza de lo incorrecto, lo complejo, que al final es tambien un implacable antagonista de lo bueno, lo práctico y lo inconveniente.

Ed por su parte me sugirió desde el principio que atacara proyectos más pequeños, creo que está en lo correcto, culminar un proyecto más pequeño me llenaría de confianza y me enseñaría cosas que aún no aprendo por estar enfocado en anticipar en un inmenso árbol de decisiones todas las posibilidades de éxito y fracaso de un proyecto que no termina de despegar y del cual aún veo distante su final.

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