First encounter

Corría el año 1983, con 7 años de edad era un chico común. Estudiaba toda la mañana, “hacía tareas” en cuanto llegaba del colegio y el resto de la tarde me dedicaba a ver discovery kids… esperen, era 1983, no había discovery kids, de hecho no existía el concepto de televisión por cable, lo único que podía verse en televisión era lo que presentaban en el canal 1 y el canal 2, cuya programación iniciaba a las 11:30 am hasta la 1:30 pm para luego reiniciar a las 4:30 pm hasta el fin de la transmisión a las 11:00 pm… ¿fin de la transmisión? si, en efecto, la transmisión de tv terminaba…

Bruce Lee sintonizando su TV

En esos años, un chicho común y corriente tenía al menos 3 horas de limbo disponible en horas de la tarde, ¿qué se podía hacer? pues se jugaba a lo que se podía jugar, trompo, bolita e’ uñita (a.k.a maras, canicas), fútbol, trompo, esperen, ¿ya había dicho trompo? , en fin, no había mucho de donde elegir en un mundo donde la tecnología más avanzada era el TV a color de 14″ con diales de VHF y UHF de largas antenas en forma de “V” y que debido a la continua necesidad de reposicionar la orientación de esas antenas, pasar al lado de ellas era lo más parecido a practicar karate y definitivamente corrías el riesgo de perder la visión.

Lo empacaban cual piezas de tetris

Luego de un largo año llegó la navidad y con ella la esperanza de obtener nuevos y emocionantes juguetes. Como buen chico me fuí a dormir temprano y a la mañana siguiente encontré debajo del arbolito de navidad una caja rectangular relativamente grande en proporción con mi tamaño. Presuroso pero con cuidado abrí el regalo (con misteriosas instrucciones de preservar el papel de regalo 😉 ) y me encontré con una caja gris de grandes letras rojas y un extraño aparato negro, le pregunté a mi madre qué era y me dijo: “es un Atari, un juego para que conectes al televisor”.

¡Ay caramba!

Tan sorprendido, emocionado y ansioso como podía estar, sin ninguna pista acerca de cómo funcionaba, sin antecedentes, no podía llamar a un amigo, ¡no podía pedir 50/50, no había wikipedia! las instrucciones estaban en inglés, abrí la caja, encontré algunos aparatos y con el aporte de todos los curiosos presentes logramos conectar el nuevo aparato al TV.

Algo que noté inmediatamente al abrir la caja fue otra caja, más pequeña que la anterior, plana y con unos dibujos alucinantes en su portada, dibujos que me transportaron a través del universo en una nave espacial combatiendo a seres de otros planetas, al mejor estilo de Battlestar Galáctica o Sankuokai… en esta pequeña caja se leía: ASTEROIDS.

Die! die!, you rock scum!

Se trataba de un Atari 2600 jr., incluía dos joysticks, un conector para TV y dos juegos: Defender y Asteroids. Durante la primera semana no salí a la puerta de la calle y los amigos y amigas de la cuadra se turnaban para usar el segundo control pues el primero no había forma de que lo soltara.

Con el tiempo, conocí cada vez más amigos que también tenían Ataris y el intercambio y préstamo de juegos se hizo más frecuente.

Títulos soprendentes como Pitfall, Vanguard, Centipede, Bermuda, Keystone keepers, etc. fueron apareciendo y eran bastante divertidos, el limbo había desaparecido.

Alcancé a tener una cantidad considerable de juegos, el último, lo compré cerca del año de 1988 por un precio de unos 10,000 pesos (USD$5), era una caja donde aparecía un monstruo atacando a lo que parecían ser cazafantasmas, no lo dudé un instante y lo compré, llegué a casa, lo puse con mucha emoción y descubrí que…

Así lucía la caja…
… y así era el juego: wtf?

Esta fué la época en la que la popularidad del Atari comenzó a declinar, debido entre otras cosas a la enorme proliferación de títulos de juegos mal diseñados y mal concebidos.

Eventualmente, nos deshicimos del Atari 2600. Pero unos 20 años después, cuando comencé a trabajar decidí recuperarlo, busqué y busqué hasta que finalmente encontré uno en su caja y adquirí algunos juegos, todos en su caja original. Pitfall, Pac-Man, Vanguard y Asteorids entre otros y conecté el Atari 2600 a un TV LCD de 42″.

#Win

¿Para qué? para disfrutar de una fría bebida con mis viejos amigos mientras nos divertíamos como cuando éramos chicos – a excepción de la cerveza por supuesto – 🙂 .

Volviendo atrás, para la época de 1986 comenzaron a aparecer otros dispositivos electrónicos de juegos interesantes que serán el objeto de mi próximo post… los game & watch.

Comments are closed.